Características del crédito que impulsa Elkarcredit

Fundamentos

La población prestataria debe apropiarse del sistema de crédito.
El crédito debe potenciar iniciativas colectivas, comunitarias.

Características

  • Pretende dotar a las Comunidades de un fondo continuado al cual puedan acceder para acometer iniciativas económicas, y mejorar su hábitat.
  • Es un instrumento ideado para propiciar el empoderamiento económico y social de las mujeres.
  • Se basa en que la propia Comunidad, por medio de sus representantes, conoce el estado de la cartera de crédito y participa en el proceso de colocación y devolución de los fondos.
  • La transparencia en la gestión y la rendición de cuentas de todo el proceso ante donantes y personas beneficiarias son rasgos intrínsecos a este sistema de crédito.
  • Se sustenta en el fortalecimiento de las propias estructuras organizativas y financieras locales.
  • Cuenta con asistencia técnica para valorar:
    – Si la propuesta es pertinente.
    – Si la persona o grupo tiene condiciones para efectuar el pago.
    – Se complementa con acciones de capacitación, promoción de liderazgos, fomento de la participación comunitaria, y defensa de los Derechos Humanos.

Ejes estratégicos

Nuestro enfoque es integral y pivota sobre dos ejes: el eje económico, o el de las economías populares; y el eje democrático, definido por la participación ciudadana.

El eje económico se propone inicialmente lograr una seguridad alimentaria, excedentes y capacidad de comercialización, una mejor organización comunitaria y un nuevo papel de la mujer. Y se desarrolla según el modelo de las economías populares, basadas en el concepto de libertad individual y social, y donde la propiedad adopta diferentes modalidades organizativas como pueden ser la cooperativa, la autogestión individual o las asociaciones de personas productoras-trabajadoras.

El eje democrático se sustenta en la participación ciudadana, el impulso de redes asociativas y el fortalecimiento de la vida municipal. Este eje se apoya en la convicción de que las democracias frágiles e inciertas necesitan de una sociedad estructurada, con capacidad de respuesta política para concertar y resolver sus conflictos y decidir alternancias de gobierno. Una sociedad participativa que construya la ciudadanía con capacidad de presión, de lucha y sentido crítico.