El gallopinto sabe mejor con Soberanía Alimentaria y Feminismo Campesino Popular

Yolanda Areas Blass ATC Nicaragua

“No ha sido de gratis que las mujeres estemos organizadas en Nicaragua”, dice Yolanda Areas Blass, lideresa en la ATC.

El gallopinto es la comida más popular de Nicaragua. La mezcla de frijoles y arroz es la base de la alimentación de las familias por excelencia, en especial en el medio rural. Eso lo sabe muy bien la nicaragüense Yolanda Areas Blass, responsable de Género de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), que ha realizado una gira de trabajo por Euskal Herria y Navarra con el apoyo de Elkarcredit y Mundubat.

En Leioa, el pasado 2 de febrero de 2018, Yolanda participó en la proyección del documental “No te comas el Sur, primero el gallopinto” y después dio la conferencia “Nicaragua: empoderamiento de la mujer rural en el proyecto Escuela de Mujeres Campesinas”. Un día antes, con la misma temática, también reflexionó sobre la realidad de su país en Barañáin, Navarra.

Alrededor de los dos eventos, la lideresa campesina tuvo una agenda maratónica de reuniones institucionales para fortalecer los lazos de trabajos y de cooperación que sostendrán los proyectos que se ejecutan o se visualizan en beneficio de los movimientos sociales, las mujeres, la juventud y el campesinado en Nicaragua.

Consolidando el tejido social

La relación de trabajo de Mundubat y Elkarcredit con la ATC ronda los 30 años, desde 1988. Los proyectos han tenido casi siempre el componente de pequeños créditos para la producción de sobrevivencia que tenían mucho impacto, porque fomentaba el organizarse, el reunirse, el darse apoyo mutuo.

Durante la visita de trabajo (del 28 de enero al 3 de febrero 2018), Yolanda explicó al detalle los problemas que enfrenta la población campesina, en especial las mujeres por su doble carga de trabajo en lo reproductivo y productivo, pero que al mismo tiempo están aprendiendo a luchar por sus derechos a través del feminismo campesino popular.

Nicaragua mujeres agroecología

Las campesinas desarrollan las técnicas de la agroecología en sus parcelas, pero también reflexionan sobre la desigualdad entre hombres y mujeres.

El feminismo campesino popular parte de la realidad y la cultura de las campesinas y mujeres indígenas, quienes no terminaban de ver como “suyo” el feminismo de las europeas o de las organizaciones de mujeres que son de otros sectores de la sociedad. De ese feminismo no se quería hablar en las organizaciones de mujeres campesinas, pero sí del feminismo que nombraba y reivindicaba su trabajo con la tierra, la resistencia que hacen en los hogares para compartir el trabajo doméstico y cuidado de la familia, el aporte a las organizaciones campesinas,…

El debate

“Faltaba comprensión de lo qué era y era necesario hablar de ello”, expresó Yolanda que vivió en primera fila el debate en los espacios de la ATC, la cual tiene 43 mil afiliados y afiliadas (suman 18 mil mujeres que pueden ser obreras agrícolas, pequeñas productoras y lideresas comunitarias). También estuvo muy activa  en los escenarios regionales de La Vía Campesina, movimiento mundial al cual pertenece su organización. “Somos una realidad en las organizaciones y queremos cambiar las desigualdades y necesitamos nombrar lo que hacemos en la vida diaria”.

Y mucho de lo que hacen está directamente relacionado con la Soberanía Alimentaria, concepto creado por La Vía Campesina que defiende el derecho de los pueblos, de los países, a definir su política agraria y alimentaria, priorizando la producción agrícola local y agroecológica. Todo esto se aprende en las escuelas de la ATC y en el Instituto Agroecológico Latinoamericano (IALA Mesoamérica) que se inauguró en octubre de 2017 en Nicaragua.

La IALA Mesoamérica, instalada en la Finca Santo Tomás con el apoyo de Mundubat y Elkarcredit, es el número siete que posee La Vía Campesina en América. Los otros están en Brasil, Venezuela, Colombia, Uruguay, Chile y Cuba. En ellos se imparte capacitación técnica y política a los cuadros jóvenes, hombres y mujeres, al 50%, integrantes del movimiento campesino.

IALA Mesoamericana

En la Finca Santo Tomás, las organizaciones de La Vía Campesina celebraron la apertura de la IALA Mesoamérica.

Con futuro

“La IALA mesoamericana tiene un gran potencial en la Finca Santo Tomás, porque está en una zona muy productiva y tiene agua. Nosotras potenciaremos ese espacio para las mujeres, donde vincularemos lo teórico con lo práctico. Esto permite la red agroecológica: lo que aprendan en la Finca después lo transmitirán a sus compañeras en la comunidad”, afirmó Yolanda, quien estuvo en la mesa principal que presidió la inauguración oficial de la IALA Mesoamérica.

Según el programa de formación, en febrero 2018, empieza un curso para 35 jóvenes de los seis países centroamericanos, que durará dos años y saldrán con titulación oficial nicaragüense de “técnicas/os en agroecología”.

Y este sábado 3 de febrero la lideresa campesina partió hacia Nicaragua. Va contenta, porque siente que tienen una apuesta de generar cambios “y lo estamos haciendo con la solidaridad internacional”.

Solidaridad que renovó el compromiso de trabajo en los encuentros institucionales que llevó a cabo Yolanda, así que hay muchas razones para celebrar el próximo 25 de marzo de 2018 los 40 años de la ATC y los 30 de relación con Mundubat y Elkarcredit.


Enlaces

Asociación de Trabajadores del Campo (ATC)

La Vía Campesina

Fotogalería IALA Mesoamérica

IALA Mesoamérica

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