Gallarta, un pueblo solidario que apuesta por la agroecología

La huerta joven, de apenas un año, fue la sede de la última sesión de trabajo del Curso integral sobre Agroecología, organizado por EHNE-Bizkaia, el sindicato agrario Euskal Herriko Nekazarien Elkartasuna, y la Asociación Elkarcredit de Solidaridad. La actividad contempló clases online y prácticas como la llevada a cabo en la casa de acogida para personas migrantes y refugiadas de Gallarta, Bizkaia, el pasado 10 de junio de 2021.

“Ir con alegría a la huerta”, aconsejó Unai Aranguren, de EHNE-Bizkaia. Él era el encargado de impartir las dos jornadas prácticas, una en la mañana y otra por la tarde, porque el grupo era numeroso y había que mantener las distancias de seguridad debido a la pandemia del Covid-19. La sombra de un frondoso nogal y las diferentes áreas de trabajo de la huerta hicieron de “salón” de intercambio de saberes de los hombres y mujeres que apuestan por la filosofía de vida de la agroecología.

El objetivo perseguido es tener productos de la huerta todo el año. La clave, según Aranguren, es experimentar. Prueba y error con la huerta de verano y la de invierno, ya que las dos se entrelazan en el tiempo. Segundo consejo: simplificar. ¿Cómo? Por familias de plantas. En concreto dividirlas en cuatro grupos: las solanáceas (tomate, patata, pimiento, calabacín, calabaza,… “comen mucho de la tierra, con fruto grande”,…), las de raíz (zanahoria, cebolla, apio, puerros,…), las de hoja (lechuga, escarola, acelgas, espinaca,…) y las leguminosas (alubias, vainas,… “aportan al suelo, fijan el nitrógeno”…).

La rotación

Esa división guiará la distribución de las distintas zonas de la huerta o lo que sembraremos en los bancales, y en cada temporada podemos rotarlas de sitio para aprovechar los nutrientes que han dejado las leguminosas, por ejemplo, para las solanáceas. Y el amor por la tierra y la huerta se demostrará cuando aceptemos con alegría el calendario “casi permanente” de cultivar: la huerta de verano se empieza en marzo, pero la de invierno tiene que ser plantada en julio, así que “entre julio y octubre no hagan planes. No hay respiro. Hay que madrugar, terminar tarde. Es el calendario de cultivo”, recordó Aranguren.

Es así. La tierra y la naturaleza tienen su propia lógica. Ellas no perdonan los despistes o mejor dicho, esperan pacientemente a que nos demos cuenta de los errores en el diseño de la huerta. Entonces, primera pregunta a responder: ¿por dónde sale el sol? Si queremos huerta y árboles frutales, necesitamos mucho sol. También debemos tener en cuenta por dónde vienen los vientos en la zona.

Las personas mayores sabias del campo hacen una advertencia: “protegerse del viento sur”. Además de tocar la tierra para comprobar que está en tempero. Es decir, que los terrones se sueltan al tenerlos en las manos y no son piedras. “El tempero es la base de la agricultura, si no lo tengo no hacer nada”, afirmó tajante Aranguren y agregó palpando la tierra de la huerta de la casa de acogida de Gallarta: “es una huerta de un año. Las plantas están sanas. La tierra es buena porque hace un año había árboles, zarzas”.

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Ante el comentario, hubo expresiones de felicidad en las dos familias marroquís, migrantes económicos y políticos; el defensor y defensoras de derechos humanos colombianos que tuvieron que salir de su país por amenazas de muerte a causa de su actividad política, y las personas del equipo de voluntariado que conviven en la casa, un proyecto de solidaridad internacional que sale adelante con alianzas estratégicas con organizaciones como Ongi Etorri o el Museo Minero.

Abdelali El Gahouali, Abdellah El Messary y Cristian Leyva, estudiante colombiano represaliado por su activismo en defensa de la universidad pública, se apuntaron oficialmente al Curso. Ellos han sido los encargados de replicar lo aprendido en la Casa de Acogida.

 

Formación online y prácticas

El Curso se enmarca dentro del Proyecto “Soberanía Alimentaria en Bizkaia: Alternativa transformadora ecofeminista local-global”, ejecutado por EHNE-Bizkaia y Elkarcredit con el financiamiento de la Diputación Foral de Bizkaia.

La formación inició el 18 de mayo de 2021 con la primera de las cuatro clases online que se impartieron por la tarde y, paralelamente, se realizaron igual número de prácticas: tres en una finca ecológica de Larrauri, cerca de Munguia, y la última, en Gallarta. Se apuntaron 50 personas que afinaron sus conocimientos con los encargados del Curso: Paco Sáenz, la teoría, y Garbiñe Belloso y Unai Aranguren, la práctica.

Cada jornada de ese 10 de junio, se terminó departiendo a la sombra del nogal y degustando un delicioso cáterin marroquí, preparado por las familias acogidas en la casa, cuyo té, a partir de las hojas de las plantas de menta y té de su huerta, se va haciendo famoso a medida que otras personas comparten sus sueños de vivir una vida digna en Euskal Herria.

 

Enlaces:

EHNE-Bizkaia: Inicio (ehne.eus)

Agroecología y semillas campesinas: Agroecología y semillas campesinas – Via Campesina

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